¨Hace tiempo que sé que el mundo no es mío, ni mi hogar.
Si la vida es una orgía, yo voy de paja mental.
Puritita fantasía; nada menos, nada más.¨

viernes, 27 de abril de 2012

El plan de la Muerte

Siempre salgo a fumar al patio. Me siento al borde del cantero para hablar con las plantas y escuchar sus silenciosos consejos. Una de estas ultimas tardes de verano, me encontré con una mosca. Primero la vi, como vemos siempre las cosas, por encima, sin demasiada atención. Luego, examinándola mejor, noté que le faltaba un ala, y que en lugar donde debía estar, había una pequeña partícula amarillenta. No supe qué era.
La mosca, saltaba tratando de tomar vuelo; y me di cuenta, tristemente, de que su inminente muerte había llegado. Enseguida mi cabeza se envolvió en cuestiones morales: La vida es la vida, y todas valen igual. Si yo soy capaz de tratar de salvar la vida de otros seres, por qué no iba a intentar un pensamiento similar con ella? Me compadecí. Y justo en el instante en que, empezaba a lamentarme por no poder ayudarla; la mosca calló al suelo sobre un montículo de repelente antipulgas que yo misma le había esparcido a una perra amiga, La China. Tuve unos segundos de confusión, entonces entendí: El destino de las dos, era estar ahí. El de ella, en particular, era morir; el mío, no interferir.



Aquell@ que fui.

Si me encontrara yo, en un punto medio del tiempo; con el soberbio y racional analista que pretendí ser,
si me sorprendiera en la calle, yo conmigo; y le preguntara a mi propio asombro sobre mi evolución,
me respondería que por fin me deschaveté; y con la mano en la barbilla agregaría; hiciste bien. 

Mis amigos los poetas


Yo leo a mis colegas, Los leo, y me descubro, después de un rato largo, mirando todas esas cosillas que se mueven de un lado a otro de la hoja; completamente atónit@ en la representación mental que produce leer a mis amigos, los poetas.
Y empiezan a salir del papel o la pantalla, animales, colores, cosas que pasan volando, y dejarían con la boca abierta al más hábil lector. Sublimes. Majestuosos escritos, que me dejan por lo menos, unos segundos de lucidez mental; una especie de malabar conceptual que me obliga replantear toda una idea.
Mis amigos, los poetas; amanecen con los primeros rayos, muchas veces, ebrios. Confundidos.  A pasitos de la ¨realidad¨, pero sin cruzar lo que inventan. Sin distinguir entre la mentira y la poesía, entre la canción y una lista de compras.
Frecuentemente, recitan sus épicos pedidos al chino que no entiende nada, describiendo la mayonesa preferida como si fuera la chica que los dejó, con un moderado gusto a oliva. Pobre el chino, se confunde, casi siempre más de lo que se confunden mis amigos, por los sentimientos hacia la mayonesa. Acto seguido los chinos los putean, o así parece.
Son simpáticos, a su modo, los poetas; y los chinos, digo. 

martes, 17 de abril de 2012

XXXV

Muerte de noche vestida,
que puedo oler tu aliento a niebla;
sin pena de mí, cuando lo tengas que hacer, me llevas.
Son horas lentas que se suceden punzantes y adoloridas,
Muerte que, a veces, te espero fumando en el patio;
dispuesta a la resistencia,
sin resistir
a que me borres de un soplo de la faz de la tierra,
a que despegues de un sólo tirón mi alma de su envase,
a que esparzas, lentamente, mi existencia en el viento
y  para siempre desaparezca,
sin dejar en mi cuerpo más que el vacío
de mi expropiada presencia.

domingo, 15 de abril de 2012

XXXIV


Ahora que no soy nadie en especial
y olvidé mi nombre;
hoy, que ya no me identifican los años,
ni soy mi cuadros o poemas,
abro los ojos en una forma distinta
No me alcanza el tiempo
para no hacer más que lo que me venga en ganas
no me alcanza la vida más que para cuestionar
el Todo, el Tiempo y la Nada.

XXXIII

Me gusta dormir con vos,
revuelt@s, revolcad@s,
mezclad@s con telas, enredad@s,
acurrucando la voluptuosa oscuridad.
Me gusta dormir con vos,
si es que duermo;
aturdid@s de besos,
obstinad@s en la carne,
en la intermitente respiración animal,
de la sustancia, la materia y el alma;
y el mundo, suspendido y olvidado,
se adormece bajo el cielo nocturno
arrullado de ladridos lejanos
 y amordazado de mantas.

XXXII

Emerge la marihuana de la tierra mojada,
las nubes se compactan en bloques que retruenan,
las paredes heridas de tiempo donde viven las arañas
y los ases de luz se filtran, tiemblan imperceptiblemente,
ante los ojos indiferentes de la humedad
de los siglos acumulados.
Muerto se alza mi patio
entre pinos, laureles y limoneros;
grisáceo, enfermo y siniestro
entre las quintas verdes y los viejos.



domingo, 1 de abril de 2012

XXXI

Lejos; detrás de la voz de mi consciencia, en la vasta profundidad afásica.
de los instantes de oquedad en los que no pienso en nada;
entre el final de un pensamiento y el comienzo de otro,
en ese hueco vacío, gravito y me suspendo.







*Para el poemario ¨Variaciones Del no Saber Qué decir¨que incluye mis más moderadas obras; ¨Siempre Cabe la posibilidad¨y ¨Otros Versos que no dicen ná¨
Un libro que no tiene sentido publicar.